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MAR, 15 SEPT 2026
Vida

Estornudar no siempre es enfermedad: la clave para distinguir emoción de un problema real en tu perro

Un adiestrador canino explica por qué muchos perros estornudan durante el juego o las caricias y enseña a leer el lenguaje corporal para saber cuándo conviene consultar al veterinario.

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Carolina BenítezSociedad y salud · 14 DE SEPT DE 2026 · lectura 2 min

A mi perra le pasa cada vez que agarro la correa: empieza a dar vueltas, mover la cola y, de repente, lanza un estornudo corto y seco. La primera vez me preocupé. Después entendí que era su manera de decir que estaba feliz. Y resulta que a muchos dueños les ocurre exactamente lo mismo.

El adiestrador canino Tony Silvestre lo explica con una frase directa: cuando un perro estornuda, no está enfermo, sino que está expresando un estado de ánimo. La reacción de llamar al veterinario al primer estornudo es comprensible, pero en la mayoría de los casos no hace falta.

Qué pasa en el cuerpo del perro

Durante los momentos de alta excitación, como el juego, las caricias o la expectativa de salir a pasear, el organismo del perro acumula presión en las vías respiratorias. El estornudo es el mecanismo que usa para liberarla y volver a respirar con comodidad. El propio Silvestre lo resume con humor: si no estornuda, significa que no te quiere.

Cómo saber si es emoción y no enfermedad

  • Mirada tranquila, sin ojos entrecerrados ni rigidez.
  • Cola moviéndose con soltura, no tiesa ni baja.
  • Orejas en posición natural, no echadas hacia atrás.
  • Postura relajada, con ganas de jugar o dejarse acariciar.
  • Curiosidad durante los paseos e interacción calma con otros perros.
  • Se recuesta boca arriba mostrando la panza, una señal de confianza plena.

Si el estornudo aparece en un momento de alegría o de actividad y el perro muestra todos esos indicadores de bienestar, no hay motivo de alarma. También pueden estornudar por causas externas menores, como el ingreso de agua en las fosas nasales después de nadar o de beber rápido.

Cuándo sí hay que consultar al veterinario

El problema aparece cuando los estornudos se vuelven frecuentes y se combinan con otros síntomas: falta de apetito, decaimiento, fatiga o respiración agitada en reposo. El criterio práctico es simple: si surge de forma repetida, sin vínculo con el juego ni la emoción, y se acompaña de cualquier otro cambio en el comportamiento o el apetito, la consulta con el profesional no es opcional.

Conocer el lenguaje corporal del perro evita diagnósticos erróneos y mejora la convivencia diaria. Antes de buscar una enfermedad, mirá el cuerpo entero: la cola, las orejas, la mirada y la postura te van a decir, casi siempre, si lo que tenés enfrente es un perro contento o un perro que necesita ayuda.

CB
Carolina BenítezSociedad y salud

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