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MAR, 15 SEPT 2026
Entretenimiento

Un retiro laboral, una traición silenciosa y la risa que incomoda: llega a Netflix la comedia que desnuda la meritocracia

La película española "Gracias, equipo" se estrena el viernes 11 de septiembre con Alexandra Jiménez al frente y un guion de los creadores de "Fariña" que pone en jaque la solidaridad de oficina.

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Tomás LagosCultura y espectáculos · 15 DE SEPT DE 2026 · lectura 2 min

Imaginate esta escena: un hotel de campo, prolijo como un power point, donde un grupo de empleados sonríe para la foto grupal mientras el director de Recursos Humanos les vende la palabra "cohesión". Detrás de esa postal institucional, hay cuchillos. Eso es "Gracias, equipo", la comedia que Netflix estrena el viernes 11 de septiembre y que arranca con la mejor promesa posible: que un retiro corporativo puede ser una bomba de tiempo.

Una premisa que es un espejo

La dirección corre por cuenta de Diego Núñez Irigoyen, que ya había codirigido la primera temporada de "División Palermo" y conoce el oficio de manejar conjuntos sin que se le dispersen. El guion lleva la firma de Cristóbal Garrido y Adolfo Valor, dos guionistas con pedigree en series como "Fariña", y se nota la mano: saben construir personajes arquetípicos sin convertirlos en caricaturas.

El elenco lo encabeza Alexandra Jiménez, una actriz que se mueve como pez en el agua entre la comedia y el drama. Acá le toca cargar con el peso del relato y lo hace con esa solvencia que ya mostró en otras producciones del género: sostiene los momentos de quiebre sin perder el timing cómico, algo que no es menor cuando el material oscila entre lo liviano y lo crítico.

De la competencia al desencanto

El motor del filme es simple pero efectivo: durante el retiro los empleados descubren que se vienen despidos masivos y la palabra "equipo" deja de sonar a colaboración para sonar a supervivencia. La competencia entre compañeros escala de manera gradual, con un ritmo que no decae ni se desboca. Los personajes se mantienen fieles a sí mismos, algo cada vez más raro en las comedias de situación, y eso le ahorra al espectador los giros forzados que arruinan tantas producciones del estilo.

¿Para quién es esta película? Para quien haya pisado alguna vez una oficina, un retiro de integración o una reunión de KPI donde todos sonrían mientras guardan el currículum actualizado en el mail. Para quien entienda que el compañerismo de pasillo suele ser un contrato a término y que la meritocracia, cuando aprieta, se desinfla como un globo en un día de viento. Para quien quiera pasar noventa minutos riéndose de algo que, con suerte, le pasa a otro.

TL
Tomás LagosCultura y espectáculos

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