Agencia Libertad  Buscar
Dólar oficial $1.530,00 0,00%Dólar blue $1.560,00 +0,97%Dólar MEP $1.533,20 -0,44%Riesgo país 490 pb +1,03%
MAR, 15 SEPT 2026
Economía

La industria pyme acumula dos años de pérdida de empleo registrado y ya son 50.000 los puestos desaparecidos desde agosto de 2023

Con la producción en caída, las empresas recortan turnos y desvían capacidad ociosa hacia servicios de reparación y mantenimiento para sostener a su personal y evitar despidos masivos.

LF
Lucía FerraroEconomía y finanzas · 14 DE SEPT DE 2026 · lectura 3 min

La industria pyme argentina atraviesa un ciclo recesivo que ya supera los dos años y que se traduce en una destrucción sostenida del empleo registrado. De acuerdo con los datos difundidos por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), desde agosto de 2023 se perdieron alrededor de 90.000 puestos asalariados formales en el conjunto del sector industrial, de los cuales unos 50.000 corresponden específicamente a pequeñas y medianas empresas. En términos relativos, la caída equivale al 8% para toda la industria y se profundiza hasta el 15% cuando se observa exclusivamente el universo pyme, lo que evidencia que el ajuste recayó con mayor intensidad sobre los establecimientos de menor tamaño.

La dinámica productiva acompañó ese retroceso en el mercado laboral. El Índice de Producción Industrial Pyme que elabora la entidad empresaria registró en julio una contracción del 3,8% en la comparación interanual. Si bien en términos mensuales hubo una recuperación del 0,6% frente a junio, ese repunte resultó insuficiente para revertir la tendencia acumulada: en los primeros siete meses del año la producción pyme retrocedió 6,5%, lo que confirma un escenario de actividad estancada para el segmento.

Los rubros más golpeados y la excepción de maderas y muebles

  • Químicos y plásticos: retroceso interanual del 11,3%, el más profundo del panel.
  • Alimentos y bebidas: caída acumulada del 9,1%, con impacto sobre toda la cadena de consumo masivo.
  • Metal, maquinaria, equipos y material de transporte: baja del 5,4% en el período.
  • Papel e impresiones: contracción del 3,7%.
  • Textil e indumentaria: retroceso del 3,7%, en línea con la debilidad del consumo.
  • Maderas y muebles: único rubro con saldo positivo, con una mejora acumulada del 0,5% en los primeros siete meses del año.

Frente a ese cuadro, las pymes industriales adoptaron mecanismos de ajuste menos traumáticos que el despido masivo. Redujeron la cantidad de turnos diarios y resignaron parte de su capacidad instalada a la prestación de servicios de reparación y mantenimiento de equipos, una alternativa que les permitió generar ingresos complementarios sin desprenderse de personal capacitado. En forma paralela, flexibilizaron plazos y condiciones de cobro y salieron a explorar clientes fuera de sus zonas habituales con el objetivo de sostener el flujo de caja en un contexto de demanda interna deprimida.

“El 70% de la producción de las pymes industriales se destina al mercado interno. Si este no tracciona, las fábricas tampoco tienen demanda.”CAME

La decisión de retener personal responde, además, a una lógica económica concreta: la capacitación y el entrenamiento de un operario insumen tiempo y recursos significativos, y su reemplazo posterior a una desvinculación resulta costoso para una empresa con márgenes ajustados. Según información de la Secretaría de Trabajo, el 65% de las firmas industriales mantiene estabilidad en sus nóminas aun en períodos de ajuste, lo que sugiere que el costo de reerutar y reentrenar opera como un ancla frente a la tentación de reducir la plantilla.

Para dimensionar el impacto sobre los hogares, basta con un ejercicio de bolsillo: si se considera un salario promedio de la industria pyme cercano a 1.400.000 pesos y una carga social contributiva del orden del 30%, cada puesto perdido representa para una familia unos 2.000.000 de pesos mensuales dejados de percibir en ingresos netos, una magnitud que, multiplicada por los 50.000 empleos desaparecidos, equivale a un agujero de unos 100.000 millones de pesos por mes en la masa salarial del segmento, con el consecuente efecto sobre el consumo interno que las propias cámaras empresarias identifican como la raíz del problema.

De cara al cierre del año, las consultoras de recursos humanos relevan una predisposición algo menos contractiva por parte de los empleadores industriales. De acuerdo con la última edición de la Encuesta de Expectativa de Empleo de ManpowerGroup, la intención neta de contratación para el último tramo del año muestra una mejora respecto de mediciones previas, en línea con las expectativas de una recuperación gradual de la demanda. Para las pymes, no obstante, ese cambio de humor empresario aún debe traducirse en órdenes de compra concretas antes de poder hablar de una reversión efectiva del ciclo recesivo.

LF
Lucía FerraroEconomía y finanzas

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo